:: EDITORIAL


   
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LIDERHAZLO….

 

Se me permite en esta oportunidad compartir algunos pensamientos provenientes de la práctica y experiencia en las áreas de gerencia y formación, en torno al tema del liderazgo. Tema que por demás transita de manera pública y privada en los ambientes de todas las organizaciones y sociedades, a veces desapercibido y a veces manipulado. Sin embargo, y tal vez muy desde un modo de ver orgánico, existe el liderazgo al interior de una empresa  u ente social, solo porque éstas son habitadas por líderes (humanos)… qué obviedad!!!; y a la vez que desafío. ¿Te enseñaron en algún momento de tu formación a SER líder?; además de la multiplicidad de enfoques de orden teórico, ¿encuentras que el ejercicio del liderazgo se descompone ampliamente en la experiencia humana?. Desde mi humilde juicio NO. Pese a haberse convertido en casi una exigencia de los entornos corporativos y a un auge increíble de prototipos y ejemplos de personas que han transformado históricamente al mundo con sus inspiraciones y apuestas, pareciera seguir siendo un estado del desarrollo al que muy pocos acceden y peor aún, al que muchos imaginan que es de correspondencia exclusiva a los mejores cargos y/o algunos superdotados que gozaron de ser ungidos por tan honorable estatus.

Cada vez que cuento con la oportunidad de comparar no solamente los modelos que vemos en torno al liderazgo, sino los seres humanos de “carne y hueso” que hacen posible que se siga hablando del tema, más confirmo la consideración que para la condición de ejercer liderazgo y ser y actuar como líder, solo es indispensable un requisito: QUERER SERVIR. Piénsalo por un momento: ¿detrás de la lucha social de Ghandi qué había?... ¿detrás de aquella de Martin Luther King qué había?... qué decir del presidente de junta de acción comunal, el líder natural, el profesor, etc… yo soy un convencido que es SERVIR!!!.

El liderazgo de servicio no es solamente una corriente o escuela para la formación de personas con capacidad de influencia, persuasión y  transformación. Es un concepto, una filosofía, una interpretación de las múltiples formas en las que podemos contribuir, sin necesidad de un cargo, o un rol determinado por el funcionalismo corporativo que en ocasiones tiene a esquematizarlo todo.

Por esta razón, titular este pequeño esbozo con “Liderhazlo” en la evocación del “liderazgo”, lo único que supone es la acción. No se configura un liderazgo (sin los juicios de bueno o malo), sino a través de la acción. Por supuesto nos referiremos al líder que ayuda a construir, a iniciar o a facilitar los procesos y el desarrollo, solo que al final del día, es la acción lo que marca la diferencia.

Visto así, la acción de servir, es la configuración mas interior de quien se dice líder, razón por la que no está sujeto el ejercicio del liderazgo a un rol, sino a una convicción y decisión personal, en la cual, LA ACCIÓN DE “SERVIR”, es la enorme diferencia. En palabras de Daniel Goleman Richard Boyatzis, y Annie Mc Kee: libro “Primal Leadership”

La tarea emocional del líder es Primaria-- o sea, primera—en dos oraciones. Es tanto el más original y el más importante acto del liderazgo. Si el líder conlleva a otros hacia el entusiasmo, el desempeño reflejará crecimiento. Si el líder obliga a otros y sus emociones hacia la ansiedad y el enojo el desempeño general se verá seriamente afectado. Cuando un líder provoca emociones positivas en aquellos a quienes el dirige, se conoce como Resonancia. Si el impacto del liderazgo es emociones negativas, se conoce como Disonancia. Evidentemente un buen líder tendrá como objetivo el desarrollar Resonancia.

El servicio aplicado de forma genuina y natural, es por esencia un comportamiento de resonancia. Ahora bien… y cómo conseguir avanzar en una apreciación resonante, consistente y legítima de liderazgo de servicio?. Si bien buena parte de este componente debería ser una resultante de la genética espiritual, de la familia, los valores y principios aprehendidos en la infancia, tenemos oportunidades para conseguir  movimientos de transformación, si es que realmente nos interesa una postura de vida como ésta: primero: profundice la “Conciencia de uno mismo”, esto es el foco sobre mi conciencia emocional a hacerme cargo de mis señales interiores sobre aquellas cosas que me afectan y terminan afectando a otros; la valoración de mì mismo ó el reconocimiento de mis limitaciones y fortalezas que me llevan a un feedback constructivo; y la autoconfianza, para incrementar mi sensación de presencia y seguridad para lograr destacarme en las situaciones particulares que la demandan.

Por supuesto no es suficiente este tipo de exploraciones, especialmente porque la tarea del líder que sirve es un continuo. En tal sentido otras dimensiones que pueden apoyar el ejercicio del liderazgo que se inspira en el servicio es La capacidad de autogestión (auto control, transparencia, adaptabilidad, logro, iniciativa y optimismo), toda ellas características distintivas de la interacción líder y grupo. Y,  la conciencia social, empatía, inspiración, influencia, catalización del cambio y colaboración.

En conclusión, es mejor, dar inicio pronto y conseguir que el mundo que queremos sea una directa consecuencia de una red de servidores en todos los campos desde donde podemos ejercer el liderazgo… entonces Líder.. Hazlo!!!!!

 

Por

Alejandro Quiñones  M.

Gerente, Facilitador, Docente Universitario.